En resumen: en el hombre, las infecciones urinarias no son tan comunes, así que cuando se repiten casi siempre hay algo detrás. Muchas veces es la próstata: si estrecha la salida, la vejiga no se vacía del todo y la orina que se queda favorece que las bacterias crezcan [1]. El antibiótico cura cada infección, pero no corrige esa causa. Por eso, cuando las infecciones se repiten por la próstata, las guías recomiendan operarla [1]: al quitar la obstrucción, la vejiga puede vaciarse casi por completo y baja el riesgo de nuevas infecciones [1].
Muchos hombres creen que las infecciones urinarias son cosa de mujeres. Si ya te tocó tener una, y luego otra, probablemente te preguntas por qué te pasa a ti y si va a seguir pasando.
¿Es normal que un hombre tenga infecciones urinarias?
No son frecuentes. En un estudio de los Países Bajos hubo unas 6.5 infecciones urinarias sin fiebre por cada 1,000 hombres al año, y se volvían más frecuentes con la edad [2].
Por eso, cuando un hombre empieza a tener infecciones una y otra vez, los médicos pensamos que algo no está cuadrando. En el hombre, las infecciones urinarias con frecuencia aparecen porque hay algo en la vía urinaria que las favorece, y después de los 50 años una de las causas más frecuentes es la próstata crecida [3].
Al principio puede ser un episodio aislado. Pero cuando se repiten (una vez, dos veces, tres veces en un año) ya no es mala suerte: algo está favoreciendo que ocurra.
¿Qué tiene que ver la próstata con las infecciones de orina?
Seguramente has visto un charco que lleva días sin moverse, o una alberca abandonada donde el agua empieza a oler mal. Cuando el agua deja de fluir, se estanca y se echa a perder. Algo muy parecido pasa en el cuerpo cuando un líquido no puede drenar bien.
Cada vez que orinas, la vejiga se vacía y el chorro arrastra los microbios que puedan estar ahí. Es como abrir la llave y dejar correr el agua por una tubería: mientras el agua fluye, la tubería se mantiene limpia. Pero eso funciona solo si la vejiga se vacía por completo.
Aquí entra la próstata. Está justo debajo de la vejiga y rodea la uretra, el conducto por donde sale la orina. Imagínala como una dona atravesada por un popote: la dona es la próstata y el popote, la uretra. Con los años la próstata crece, y si la dona se hace más gruesa, el popote se aplasta.
Cuando la salida se estrecha, muchas veces la vejiga no logra vaciarse del todo y siempre queda un poco de orina dentro. A eso se le llama orina residual. Esa orina que se queda se convierte en un caldo de cultivo para las bacterias: no se eliminan, se quedan ahí, se multiplican y, tarde o temprano, aparece la infección.

¿Cuánta orina residual es demasiada?
No hay un número exacto. La guía europea señala que no se sabe cuál es el máximo aceptable, pero que, en hombres a los que siempre les queda orina, por arriba de 300 mililitros aumenta el riesgo de infección [4].
¿La próstata misma se puede infectar?
Sí, y conviene distinguirlo, porque se trata distinto:
- Prostatitis aguda. Es una infección urinaria que alcanza la próstata y suele dar fiebre o escalofríos [5]. Se trata con antibióticos durante 2 a 4 semanas [5].
- Prostatitis bacteriana crónica. Es una infección que se queda dentro de la próstata y suele dar infecciones urinarias repetidas por la misma bacteria [5]. Necesita un tratamiento más largo: al menos 4 semanas de antibiótico [5].
Ojo: no todas las infecciones urinarias que se repiten en el hombre vienen de la próstata crecida. También pueden deberse, por ejemplo, a una prostatitis bacteriana o a piedras en el riñón [1]. Por eso hay que estudiar cada caso antes de decidir el tratamiento.
¿Qué estudios necesito si tengo infecciones urinarias repetidas?
Después de una infección urinaria en el hombre conviene buscar la causa [3]. Lo básico es:
- una historia clínica cuidadosa, con preguntas sobre cómo orinas y si has visto sangre en la orina [3];
- un cuestionario de síntomas urinarios (el IPSS) [3];
- un ultrasonido de la vía urinaria que mida cuánta orina queda en la vejiga después de orinar [3].
En algunos casos también se revisa la próstata con un tacto rectal, pero no siempre es indispensable.
Algunos datos pueden ameritar más estudios, por ejemplo: que las infecciones se repitan, que queden más de 100 mililitros de orina en la vejiga, que haya habido una infección del riñón, retención o sangre visible en la orina, que los síntomas sean de moderados a severos, tener menos de 40 años o que el ultrasonido muestre algo anormal [3]. Por eso siempre es importante que te valore un médico.
Un detalle importante: no se recomienda medir el antígeno prostático (PSA) de rutina después de una infección. La infección de la próstata puede subirlo aunque no haya cáncer, y puede seguir alto hasta tres meses [3]. Si te lo miden en ese tiempo, el resultado puede asustarte sin razón.
Infección, antibiótico, mejoría… ¿por qué vuelve?
Muchos hombres entran en un ciclo frustrante: infección, antibiótico, mejoría. Pasan unos meses y la infección vuelve.
El problema es que el antibiótico trata la infección, pero no corrige lo que la está favoreciendo. La obstrucción de la próstata sigue ahí, la orina se sigue quedando y las bacterias vuelven a encontrar dónde crecer.
Si me salen bacterias en la orina pero no tengo molestias, ¿debo tomar antibiótico?
Por lo general, no. La guía de la Sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas no recomienda dar antibiótico por bacterias en la orina sin síntomas en hombres mayores, ni en personas con diabetes o con sonda [6]. Tratarlas sin necesidad favorece que las bacterias se vuelvan resistentes a los antibióticos [6]. La excepción es antes de un procedimiento invasivo en la vía urinaria, como una cirugía [6].
Lo que importa son las infecciones con síntomas: ardor, urgencia, fiebre. Esas son las que, si se repiten, obligan a buscar la causa.
¿Cuándo se opera la próstata por infecciones urinarias?
Cuando las infecciones se repiten y la causa es la próstata, la guía americana recomienda la cirugía [1], y la guía europea la incluye entre las razones que suelen hacer necesaria la operación [4]. No solo para que el chorro salga mejor, sino para quitar lo que está favoreciendo que las infecciones sigan apareciendo.
La idea es sencilla: al quitar la obstrucción, si el músculo de la vejiga contrae bien, la vejiga puede vaciarse casi por completo, y así baja el riesgo de nuevas infecciones [1].

Dos aclaraciones:
- Tener orina residual, por sí sola, no es razón para operar [1]. Lo que inclina la balanza son las complicaciones, como las infecciones que se repiten.
- Primero hay que confirmar la causa. Si las infecciones vienen de otra cosa, como una prostatitis bacteriana o piedras en el riñón, la guía no las atribuye a la orina que se queda [1]. La prostatitis bacteriana crónica, por ejemplo, se trata con antibiótico al menos 4 semanas [5].
¿Cuándo buscar atención?
Platica con tu médico si:
- has tenido una infección urinaria y nadie ha buscado la causa, o has tenido más de una [3];
- has visto sangre en la orina [3];
- además de las infecciones, orinas con chorro débil, haces fuerza o sientes que no vacías bien;
- te dijeron que te queda orina en la vejiga después de orinar.
Si tienes una infección urinaria con fiebre y escalofríos, busca atención ese mismo día. Si no puedes orinar en absoluto y te duele la parte baja del abdomen, busca atención de inmediato.
Si quieres saber qué pasa cuando la vejiga se llena y no sale nada, lo explico en No puedo orinar: qué hacer y qué pasa después de la sonda. Y si la orina se queda durante mucho tiempo, también puede afectar los riñones: lo explico en ¿La próstata agrandada puede dañar los riñones?.
Lo esencial
- En el hombre, las infecciones urinarias no son frecuentes: si aparecen, hay que buscar la causa, y después de los 50 años muchas veces es la próstata.
- La próstata crecida puede impedir que la vejiga se vacíe del todo, y en la orina que se queda pueden crecer bacterias.
- El antibiótico cura cada infección, pero no corrige la obstrucción; por eso vuelven.
- Las bacterias en la orina sin molestias, por lo general, no se tratan.
- Cuando las infecciones se repiten por la próstata, las guías recomiendan operarla para que la vejiga pueda vaciarse.
Preguntas frecuentes
¿Una infección urinaria aumenta el riesgo de cáncer de próstata? No se ha encontrado relación entre una primera infección urinaria en el hombre y el cáncer de próstata [3]. Lo que sí puede pasar es que la infección suba el antígeno prostático, que puede seguir alto hasta tres meses [3]; lo explico en Antígeno prostático (PSA): cuándo hacerlo.
¿El ardor al orinar siempre es una infección de orina? No siempre. En el hombre también puede deberse a una inflamación de la uretra o a una prostatitis [7]. Por eso conviene que te revise un médico en lugar de tomar antibiótico por tu cuenta.
¿Una infección con fiebre es más seria? Sí. La fiebre o los escalofríos pueden indicar que la infección alcanzó la próstata, y en ese caso el tratamiento es más largo [5]. Busca atención ese mismo día.