En resumen: la sangre en la orina nunca debe ignorarse: siempre hay que estudiarla, porque puede venir de los riñones, los uréteres, la vejiga o la próstata, y a veces la causa es un tumor [1]. La próstata crecida puede sangrar porque tiene más vasos sanguíneos y más frágiles. Solo después de descartar otras causas se puede atribuir el sangrado a la próstata. En ese caso, algunos medicamentos para la próstata pueden ayudar a reducirlo [2], y si el sangrado sigue, el siguiente paso es la cirugía [2].
Imagina ir al baño y ver que la orina sale con sangre. Es algo que asusta a cualquiera. Y aunque siempre debe investigarse, en algunos casos el origen está en la próstata.
Vi sangre en la orina: ¿qué hago?
Busca atención médica para que la estudien, aunque la sangre ya se haya quitado.
A esto en medicina se le llama hematuria, y lo más importante es esto: la sangre en la orina nunca debe ignorarse. Siempre hay que averiguar de dónde viene.
¿Por qué tanta insistencia? Porque a veces la causa es un cáncer. En un estudio internacional con casi 11,000 personas enviadas al hospital por sospecha de cáncer urinario, la mayoría por sangre en la orina, se estimó que unas 28 de cada 100 tenían un cáncer, sobre todo de vejiga [1]. Y la sangre que se ve a simple vista fue la señal que más se asoció con el cáncer [1]. No significa que la mayoría sea cáncer, pero sí que nunca hay que dejarlo pasar.
¿De dónde puede venir la sangre en la orina?
La sangre puede venir de cualquier parte de la vía urinaria:
- de los riñones;
- de los uréteres, los tubos que llevan la orina de los riñones a la vejiga;
- de la vejiga;
- y también de la próstata.
A veces el sangrado es tan leve que solo se detecta en un análisis de orina: se habla de sangre microscópica cuando hay 3 o más glóbulos rojos por campo de alto aumento del microscopio, en una sola muestra [3]. Otras veces se ve: la orina sale rosada, rojiza o incluso con pequeños coágulos.
¿Por qué sangra la próstata crecida?
La próstata está justo debajo de la vejiga y rodea la uretra, el conducto por donde sale la orina. Con los años tiende a crecer.
Cuando la próstata crece, no solo aumenta el tejido: también aumenta la cantidad de vasos sanguíneos que la irrigan. Y esos vasos pueden volverse más frágiles. Con el tiempo, algunos pequeños vasos pueden romperse y sangrar hacia la orina.

Este sangrado suele ser intermitente: aparece unos días, desaparece y vuelve semanas o meses después. Que se quite solo no quiere decir que haya que olvidarse de él.
¿Cómo se estudia la sangre en la orina?
Antes de atribuir el sangrado a la próstata, siempre hay que descartar otras causas.
Cuando la sangre es microscópica, cómo se estudia depende del riesgo de cada persona. La guía americana toma en cuenta, entre otras cosas, la edad, el sexo, el tabaquismo, cuánta sangre hay, si persiste y si antes hubo sangre visible [3]. Según ese riesgo, y decidiéndolo junto con el paciente, se revisa la vejiga por dentro con una cámara delgada (cistoscopia) y se hacen estudios de imagen de los riñones y los uréteres [3]. Haber visto sangre a simple vista es una de las razones que más pesan para estudiar a fondo [1, 3].
¿Hay medicamento para la sangre que viene de la próstata?
Puede haberlo. Cuando ya se descartaron otras causas y la sangre que no cede probablemente viene de la próstata, la guía americana, con base en la opinión de sus expertos, señala que un grupo de medicamentos para la próstata, los inhibidores de la 5-alfa reductasa (como la finasterida y la dutasterida), puede ser una alternativa eficaz [2].
Uno de los efectos de la finasterida dentro de la próstata es frenar una sustancia que estimula la formación de vasos sanguíneos [2]. En estudios de seguimiento, muchos hombres con sangrado de la próstata, ya descartadas otras causas, sangraron menos o dejaron de sangrar con la finasterida, y fue menos probable que el sangrado volviera [2]. Como todo medicamento, tiene efectos secundarios, y tu médico debe explicártelos [2].
¿Cuándo se opera la próstata por sangre en la orina?
Cuando la sangre visible por la próstata se repite o es importante, las guías incluyen la cirugía entre los tratamientos [2, 4]. La guía americana pone primero el medicamento: si la sangre persiste a pesar de él, el siguiente paso es quitar el tejido de la próstata que está sangrando [2]. Al hacerlo, muchas veces se resuelve el problema de fondo. La guía europea habla de la sangre por la próstata que no responde al tratamiento [4].
No siempre es posible operar. La guía americana reconoce que la cirugía puede no ser la mejor opción si la persona no puede suspender sus anticoagulantes o está muy frágil [2]. Para esos casos se estudian otras opciones, como bloquear las arterias que llevan sangre a la próstata (embolización) [2].
¿Cuándo buscar atención?
Platica con tu médico en cuanto:
- veas sangre en la orina, aunque haya sido una sola vez;
- te digan que en tu análisis de orina salió sangre;
- la sangre vuelva a aparecer después de haberse quitado.
Si orinas mucha sangre o con coágulos y no puedes orinar, o te duele la parte baja del abdomen, busca atención de inmediato. Si tienes fiebre y escalofríos con sangre en la orina, busca atención ese mismo día.
La próstata crecida también puede formar piedras en la vejiga, que a veces sangran: lo explico en Piedras en la vejiga por la próstata. Y si las infecciones urinarias se repiten, en Infecciones urinarias repetidas en el hombre.
Lo esencial
- La sangre en la orina nunca se ignora: siempre hay que estudiarla, aunque se haya quitado sola.
- Puede venir de los riñones, los uréteres, la vejiga o la próstata, y a veces la causa es un tumor.
- La próstata crecida tiene más vasos y más frágiles, que pueden romperse y sangrar de forma intermitente.
- Solo después de descartar otras causas se atribuye a la próstata; entonces algunos medicamentos pueden reducir el sangrado.
- Si la sangre por la próstata sigue a pesar del medicamento, el siguiente paso es la cirugía.
Preguntas frecuentes
¿La sangre en la orina quiere decir que tengo cáncer de próstata? No necesariamente. En el estudio internacional de casi 11,000 personas, el cáncer más frecuente fue el de vejiga; el de próstata apareció en menos de 2 de cada 100 [1]. Por eso hay que estudiar toda la vía urinaria, no solo la próstata.
La sangre se me quitó sola. ¿Igual tengo que estudiarme? Sí. La sangre en la orina puede ir y venir, y que desaparezca no quiere decir que la causa se haya ido. Siempre hay que averiguar de dónde vino.